Cómo bañar a un recién nacido

¿Cómo bañar a mi recién nacido? ¿Cómo debe ser el primer baño del bebé? ¿Cuál es la mejor manera de mantenerlo limpio? Son muchas dudas y es normal. Recuerda que no estás sola, Pampers te acompaña, por eso tenemos para ti esta información que te ayudará en estos momentos.

Primero debes saber que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda aplazar el primer baño del bebé hasta 24 horas después del nacimiento, o esperar al menos 6 horas si no es posible dejar pasar un día completo por motivos culturales.

¿Por qué esperar?

  1. Temperatura corporal y nivel de azúcar en sangre: los bebés que reciben un baño inmediatamente después de nacer tienen más probabilidades de sentir frío y sufrir hipotermia. El estrés menor de un baño prematuro también puede hacer que algunos bebés tiendan a sufrir una caída del nivel de azúcar en la sangre (hipoglucemia).

  2. Formación del vínculo y lactancia materna: si se retira al bebé demasiado pronto para bañarlo podría interrumpir el contacto piel con piel, la formación del vínculo entre la madre y el hijo y el éxito temprano de la lactancia materna. Un estudio mostró un aumento del 166 % en el éxito de la lactancia materna tras postergar 12 horas el primer baño del bebé en comparación con los que recibieron un baño durante las primeras dos horas después de nacer.

  3. Piel seca: el vérnix caseoso (unto sebáceo) es una sustancia blanca y cerosa que recubre la piel del bebé antes del nacimiento; actúa como hidratante natural y podría tener propiedades antibacterianas. Según la American Academy of Pediatrics (AAP), lo ideal es dejar el unto sebáceo en la piel del recién nacido por un rato para ayudar a evitar que la piel delicada del bebé se reseque. Esto es de particular importancia para los prematuros, ya que su piel tiene una marcada tendencia a sufrir lesiones.

Es por esto que, una opción es el baño de esponja porque se trata de una limpieza suave y agradable para tu pequeño.

La Academia Americana de Pediatría recomienda los baños de esponja hasta que el muñón del cordón umbilical se caiga, lo que generalmente demora una semana o dos.

Recomendado por expertos

Aquellos que están más actualizados dicen que los baños diarios no son necesarios, ya que podrían secar un poco la delicada piel del bebé. Tres veces por semana está bien hasta que tu bebé tenga un año de edad.

5 simples pasos para el éxito

1. Elegir el momento. Algunas mamás prefieren la mañana cuando los bebés están, generalmente, despiertos y con energía. Otras mamás eligen las noches como parte del ritual para calmarlos antes de ir a dormir.

2. Agarra todo lo que necesitarás antes de comenzar. Agarra una muda de ropa, un pañal limpio, un par de paños, otra toalla grande, un jabón suave para bebés, y un tazón con agua tibia (no caliente). Prueba el agua con la parte interna de tu muñeca.

3. Mantén calentito a tu pequeño. Asegúrate de que la habitación está cálida antes de desvestir a tu bebé. Prepara un paño cálido y húmedo para cubrir las partes del bebé que no vas a lavar en ese momento, de modo que esté cómodo.

4. Comienza con la parte superior. Comienza con la cara, lava la cabeza, con un trapo sin jabón, de modo que no metas pompas de jabón en sus ojos o boca. Presta especial atención al cuello y el área debajo del mentón. Luego con un poco de agua y jabón límpiale el resto del cuerpito, incluyendo los espacios entre los dedos de los pies y de la mano, debajo de los brazos y detrás de las orejas donde se ensucian mucho. Limpia cuidadosamente alrededor del muñón umbilical y asegúrate de mantenerlo seco. Si por accidente mojas el cordón, sécalo delicadamente con una toalla suave. Limpia por último la zona del pañal, ¡y siempre sostén la cabeza y el cuello de tu bebé!

5. Proteger para que cicatrice. Si tu hijo ha tenido una circuncisión, lava su pene únicamente con agua hasta que cicatrice (generalmente alrededor de una semana o hasta 10 días luego de la operación). Si no tuvo circuncisión, solo lávalo como lo harías con las otras partes del cuerpo.

6. Envuélvelo. Termina secando a tu bebé con una toalla limpia con capucha, coloca un pañal limpio y besa su pancita limpia y suave. ¡Listo con la limpieza!

Envuélvelo. Termina secando a tu bebé con una toalla limpia con capucha, coloca un pañal limpio y besa su pancita limpia y suave. ¡Listo con la limpieza!

Fuentes

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