Seguridad infantil - Paseo en Bicicleta

Probablemente el día esté soleado y quieran salir a dar un paseo, ¡qué mejor que andar en bicicleta! Y es que, además de recreación, salir a pedalear puede ser uno de los mejores planes como actividad física, te contamos por qué. Resulta que de acuerdo con las pautas del Departamento de Salud y Servicios Humanos, se recomienda que los niños y adolescentes a partir de los 6 años hagan al menos una hora diaria de actividad física aeróbica moderada o intensa. 

Los niños deben hacer actividades intensas, como correr o andar en bicicleta, al menos tres días a la semana. ¡Así que ya tienes otro motivo para salir a montar en bici!

La mayoría de los padres recuerdan claramente sus propios intentos de aprender a andar en bicicleta cuando deciden enseñar a sus hijos la misma habilidad. A pesar de algunas caídas y rodillas raspadas, la experiencia produce años de goce personal y diversión familiar. Cuando tu hijo llega a pedalear, ya sea con tres ruedas o dos, le brinda mucho ánimo. Y recuerda que andar en bicicleta es una habilidad complicada que lleva tiempo dominar.

¿Quieres enseñar a andar en bicicleta a tu niño? Toma nota de estos consejos y ¡que comience la diversión!

Para llevar de paseo: Asientos, radios y cascos

Antes de que tu hijo esté listo para manejar solo, es buena idea llevarlo como pasajero en tu bicicleta. Solo espera hasta que al menos tenga 1 año. Para esta edad, estará más capacitado para sentarse sin respaldo, y su cuello será lo suficientemente firme como para sostener un casco liviano. Recuerda que incluso con la bicicleta más fuerte y el casco más adecuado, un niño corre el riesgo de lastimarse si hay un accidente.

Hacer lo mejor para su excursionista implica lo siguiente:

1. Usar un asiento montado atrás

Que esté sujetado con seguridad sobre la rueda trasera. Debería tener protectores en los rayos o correas para evitar que los pequeños pies o manos queden atrapados en la rueda. El asiento debería tener un respaldo alto y un arnés de hombro sólido capaz de soportar el peso de tu hijo incluso si se duerme.

Algunos padres optan por transportar a sus hijos pequeños en un remolque cubierto, muchas veces de lona o plástico resistente. Este remolque de metal se sujeta a la parte trasera de la rueda de atrás de la bicicleta del adulto y es estable y firme.

Las ruedas del remolque están ampliamente separadas de modo que volcarse es poco probable. Tu hijo también está abrochado al asiento. La única desventaja es el costo, ya que estos asientos a veces pueden ser un poco caros.

2. Usar un casco liviano para bebés o niños pequeños

Para tu pasajero para evitar o minimizar las lesiones en la cara, cabeza y el cerebro, en caso de un accidente. Las tiendas de bicicletas tienen una mejor selección de cascos de ciclista apropiados que las jugueterías, así que ve a las primeras. El personal de las tiendas de bicicletas debería poder aconsejarte sobre el tamaño y ajuste adecuados, así que asegúrate de pedirles ayuda. Las cascos que han sido aprobados para la seguridad normalmente lo dicen en la etiqueta.

Y es que sin importar la distancia que se recorrerá en bicicleta, es muy importante su uso y se debe utilizar todas las veces que se monte una bici. Cada vez que tu hijo lo porte, toma en cuenta estas reglas:

  • Asegúrate de que el casco es de su talla.

  • Llévalo siempre de la forma apropiada para que lo proteja bien: Asegúrate de que le cubre bien la frente y no se te desplaza hacia atrás. Abróchale siempre las correas de sujeción.

  • Que no lleve nunca una gorra debajo del casco.

  • Cuida bien el casco de ciclista y no lo tiren ni lo golpeen. Si se estropea, no protegería tan bien cuando lo necesites.

  • Compra un casco nuevo si tiene una caída mientras va en bici y se golpea la cabeza.

  • Pega adhesivos reflectantes en el casco para que los conductores lo vean mejor.

3. Atar a tu hijo en el asiento de la bicicleta

No te olvides de asegurar todas las hebillas cada vez que viajen juntos.

Listo para andar

Para cuando tu hija corra, trepe, salte y patee una pelota, estará lista para un triciclo. Eso es porque podrá pedalear. Para la mayoría de los niños, la agilidad llega entre los 2 y 4 años de edad. Cuando llegan a esta etapa, los niños se mueven rápido, lo cual aumenta el riesgo de caídas.

Asegúrate de que tu hijo use un casco apropiado que se ajuste con seguridad y comodidad.

Sabiduría en tres ruedas: Compra un triciclo que esté cerca del suelo y tenga ruedas grandes. Puede que veas a otros niños de la edad de tu hijo que manejan pequeñas bicicletas con ruedas de soporte. Pero opta por el triciclo; es más estable y será menos probable que vuelque.

Dónde ir

Deja que tu hijo conduzca únicamente en un lugar seguro, como en el parque del barrio o otra área que no esté muy congestionada. Asegúrate de estar siempre cerca, de modo que puedas supervisar.

No es buena idea dejar que un pequeño maneje el triciclo por la calle. Incluso con supervisión, es una mala idea: Pensará que está seguro porque tú estás allí.

Puede ser obvio, pero vale la pena aclararlo: Andar en bicicleta cerca de una piscina o cerca de los autos no es seguro. Un niño en triciclo se sienta cerca del suelo y puede que no lo vea un conductor que está retrocediendo para salir, por ejemplo.

Insiste en que tu hijo use casco cada vez que maneje, incluso si solo se trata de su camino de acceso.

La bicicleta grande del niño

La mayoría de los niños puede comenzar a andar en dos ruedas de forma segura con ruedas de soporte cuando tienen 5 a 6 años. En general, los chicos no tienen el equilibrio o la coordinación muscular para manejar una bicicleta sin ruedas de soporte hasta los 6 o 7 años de edad, y a veces más.

Para saber si la bicicleta es del tamaño adecuado para tu hijo, pídele que se siente en el asiento con las manos en manubrio. Las puntas de los pies deberías tocar el suelo.

Da el ejemplo a tu hijo y pon en práctica lo que predicas: Usa casco cada vez que salgas a dar una vuelta, sola o en compañía.

Fuentes

Sobre el contenido aquí publicado

La información de este artículo se basa en las recomendaciones de expertos que se encuentran en fuentes rigurosas: médicas, institucionales y/o gubernamentales. En ninguna circunstancia, el contenido de esta página debe reemplazar las sugerencias médicas y/o de especialistas. Es responsabilidad del lector siempre acudir a los profesionales para obtener orientación precisa. Para más información de nuestros lineamientos editoriales, consulta el apartado Ética Editorial de Pampers®.