Envolver al bebé recién nacido puede ayudar a que duerma más profundamente durante las primeras semanas y meses, pero llega un momento en el que tu pequeño dejará de usar esta reconfortante técnica. Descubre cómo tapar a un bebé para dormir, cuándo debes dejar de envolver a tu bebé y qué señales debes buscar para saber que ha llegado el momento de dejar de envolverlo.  

  

Señales de que ha llegado el momento de dejar de envolver a tu bebé

   

La principal señal de que ha llegado el momento de dejar de envolver al bebé es cuando empieza a intentar darse la vuelta. A partir de ese momento, no es seguro seguir envolviéndola. Esto puede ocurrir a partir de los 2 meses o un poco más tarde.  

También es el momento de dejar de envolver a tu bebé si observas señales de que puede estar sobrecalentado, como por ejemplo:  

   

  • Sudoración  

  • Pelo húmedo  

  • Mejillas enrojecidas  

  • Sarpullido por calor  

  • Respiración rápida  

  

¿Cuánto tiempo hay que envolver a la bebé?

   

Debes dejar de envolver a tu bebé cuando empiece a intentar darse la vuelta. Muchos bebés empiezan a realizar este movimiento alrededor de los 2 meses de edad.   

Envolver al bebé una vez que puede darse la vuelta puede aumentar el riesgo de SMSL (síndrome de muerte súbita del lactante) y de asfixia.  

   

El objetivo de envolver al bebé

  

Envolver al recién nacido para dormir imita la sensación que tenía dentro del útero, donde estaba bien arropada.  

Si se hace correctamente, envolver al bebé puede ayudar a calmarlo y a dormirlo. Esto se debe a que los bebés pueden sobresaltarse cuando se sacuden y agitan los brazos y las piernas por reflejo mientras duermen. Cuando está envuelto sus brazos y piernas no pueden despertarle.  

  

Los beneficios de envolver al bebé

   

Estos son algunos de los beneficios de envolver a tu bebé:  

  • Proporciona una sensación de seguridad  

  • Ofrece comodidad  

  • Proporciona calor  

  • Puede ayudar a tu bebé a dormir más tiempo  

  • Puede evitar que tu bebé se despierte por los movimientos bruscos que hace por reflejo durante el sueño  

   

Los riesgos de envolver al bebé

Los expertos advierten que envolver al bebé tiene algunos riesgos, sobre todo si afecta a su despertar del sueño. Si el bebé no es capaz de despertarse por sí mismo, puede aumentar el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Consulta con el profesional sanitario de tu bebé si te preocupa envolverlo o tienes dudas sobre su seguridad.  

  

La transición para dejar de envolver a tu bebé

   

No existe necesariamente un periodo de transición para dejar de envolver al bebé. O bien envuelves a tu recién nacido o no lo haces. Si te preguntas cómo envolver a un bebé, debes saber que los expertos recomiendan dejar de hacerlo cuando empiece a intentar darse la vuelta, lo que puede ocurrir alrededor de los dos meses de edad. 

Cuando dejes de envolver a tu bebé, puedes vestirlo para dormir con un camisón o una pijama, sobre una camiseta y pañales. Es una buena regla general vestir a tu bebé con una capa más de ropa que la que llevas tú para que esté cómodo.  

Si hace calor, no necesitará más que una sola capa.  

También es buena idea mantener el dormitorio a una temperatura fresca para que el bebé esté lo más cómodo posible.  

 

  

¿Cómo conseguir que tu bebé duerma sin estar envuelto?

   

En lugar de envolver a tu bebé, puedes considerar el uso de prendas para dormir, como cobijas para bebé o un saco de dormir.  

Ten en cuenta que si la prenda que eliges constriñe los brazos, el pecho o el cuerpo de tu bebé, deja de usarla cuando veas que tu bebé intenta darse la vuelta por sí mismo.  

Si eliges una prenda que no constriña los brazos, puedes usarla todo el tiempo que quieras.  

También puedes considerar la posibilidad de probar algunas técnicas relajantes para ayudar a tu bebé a conciliar el sueño. Por ejemplo, crea una rutina relajante a la hora de dormir que puede incluir un baño, un masaje, un cuento antes de dormir o un rato de abrazos tranquilos.  

También puedes poner música suave o crear ruido blanco (por ejemplo, haciendo funcionar un ventilador apuntando a la pared o utilizando un aparato de sonido para bebés) para ayudar a tu bebé a conciliar el sueño.  

Tanto si está envuelto como si no, asegúrate de colocar a tu bebé boca arriba, ya que es la posición más segura para dormir.  

  

Lo esencial

   

Envolver al bebé puede ayudarle a relajarse y a dormir mejor, pero los expertos recomiendan dejar de envolverlo cuando empiece a darse la vuelta por sí mismo.  

Y, si ves que tu bebé se calienta demasiado, lo más seguro es dejar de envolverlo, elegir una manta más ligera o ajustar la temperatura de la habitación.  

Ten en cuenta que no tienes por qué envolver a tu bebé: Si estás sopesando los riesgos y los beneficios y no estás segura de qué camino tomar, pide consejo personalizado al profesional sanitario de tu bebé. Tu profesional también puede enseñarte a envolver a tu bebé de forma segura.  

Como padre, quieres que tu bebé duerma profundamente, y envolverlo es sólo una de las herramientas que tienes a tu disposición en los primeros meses. También puedes jugar con cosas como crear una rutina de sueño relajante y poner música suave para ver qué funciona mejor para tu recién nacido.  

Cuando llegue el momento de dejar de envolver a tu bebé, podrás comprobar lo mucho que ha avanzado desde aquella primera noche en tu casa.  

   

  

 Cómo escribimos este artículo  

La información de este artículo se basa en los consejos de expertos que se encuentran en fuentes médicas y gubernamentales de confianza, como la Academia Americana de Pediatría y el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos. A continuación puedes encontrar una lista completa de las fuentes utilizadas para este artículo. El contenido de esta página no debe sustituir al asesoramiento médico profesional. Consulta siempre a los profesionales médicos para obtener un diagnóstico y un tratamiento completos.  

 

Fuentes  

  

AAP 

Niños sanos: Envolver a los niños: ¿Es seguro?  

Niños sanos: Buenas noches, que duerman bien  

Salud infantil: Guía para padres primerizos  

Libro Sueño de la Luna  

Niños sanos: Cómo mantener seguro a su bebé mientras duerme: Política de la AAP explicada