
El primer control de salud de tu bebé será aproximadamente al mes (a menos que haya sido observado en la primera semana después de que llegó a casa del hospital) después de salir del hospital. El médico medirá su peso y altura, y te ofrecerá consejos sobre cómo manejar molestias o enfermedades menores en casa y cuándo llamar al médico.
Todavía te estarás acostumbrando a vivir con el bebé, así que tómate todo el tiempo que puedas para esta cita. Lleva lo que necesites para mantener a tu bebé calientito, saciado y contento, y asegúrate de llevar una copia de la ficha clínica de tu recién nacido, si la tienes.
En esta visita el profesional probablemente:
Lo que tu médico querrá saber
Conversa
Seguramente tendrás muchas otras dudas. Este es el momento de hablar con tu médico sobre ellas. Aquí enumeramos algunos temas comunes:
¡Habla sin reservas!
Los padres primerizos siempre tienen preguntas. Tu médico está allí para ayudar, así que no te inhibas. Por ejemplo, debes hablar con él en las siguientes circunstancias:
Aunque cada bebé es diferente y alcanza los logros de desarrollo en tiempos únicos, todavía es bueno mencionar cualquier problema o inquietud sobre el desarrollo de tu bebé con tu médico.
En resumen
Probablemente en esta visita, y a fin de conocer más sobre tu bebé, el médico la pesará y medirá para asegurarse de que esté creciendo a un ritmo saludable, revisará que su cordón umbilical se haya caído y que el ombligo esté cicatrizando bien, además, tal vez la vacunará contra la hepatitis. Prácticamente se ocupará de cualquier problema de salud que identifique. No olvides realizar las visitas periódicamente.
Prepararte para las consultas de salud de tu pequeño te brindará mayor tranquilidad y seguridad en cada etapa. Para que no se te escape ningún detalle importante, te invitamos a explorar todo sobre las visitas pediátricas y así llevar un seguimiento completo del crecimiento de tu bebé.
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